Cánceres urológicos

cáncer
de riñón

El cáncer de riñón está actualmente aumentando su frecuencia al descubrirse en muchas ocasiones en un estudio de imagen por otro motivo. Son factores predisponentes la obesidad, hipertensión y el tabaco.

¿Cómo tratamos el cáncer de riñón?

Su tratamiento es la extirpación del tumor o del riñón totalmente. Tras la cirugía no suele precisarse ningún tratamiento complementario salvo que presente metástasis.

La quimioterapia no es útil en estos casos siendo el tratamiento unos fármacos por vía oral que disminuyen la vascularización del tumor.

cáncer
de vejiga

El cáncer de vejiga es relativamente frecuente hoy día. Su causa más frecuente es el tabaco. Suele manifestarse con la emisión de una orina roja, con coágulos y que no produce dolor. En un paciente con estos síntomas y fumador hay que realizar un estudio rápido ya que puede presentar un cáncer de vejiga urinaria.

¿Cómo detectamos el cáncer de vejiga?

El diagnóstico es mediante ecografía y a veces realizando una exploración endoscópica vesical (a través del pene se introduce elemento óptico con el que exploramos la uretra y la vejiga).

¿Cómo lo tratamos?

El tratamiento es la cirugía. Se realiza inicialmente una resección transuretral de la lesión. En función del grado de afectación del cáncer de la pared vesical a veces hay que realizar un tratamiento más agresivo (cistectomía radical). Cuando hay metástasis hay que tratar con quimioterapia.

cáncer
de PENE

Suele manifestarse como una lesión plana o excrecente en el pene.

¿Cómo tratamos el cáncer de pene?

El tratamiento consiste en la biopsia/extirpación de la lesión. Ante una lesión en pene persistente es importante consultar con el urólogo.

cáncer
de TESTÍCULO

Es el cáncer más frecuente en varones jóvenes. Se manifiesta clínicamente como una masa en el testículo que no duele y que se prolonga en el tiempo.

¿Cómo detectamos el cáncer de testículo?

Su diagnóstico es clínico, mediante la exploración manual testicular y la realización de una ecografía testicular. Es importante señalar que se curan la mayoría de los cánceres de testículo tratados.

¿Cómo lo tratamos?

El tratamiento es quirúrgico, realizándose la extirpación total del testículo. En muchas ocasiones, con la orquiectomía es suficiente no precisando otros tratamientos. En otras ocasiones hay que completar el tratamiento con quimioterapia.

cáncer
de PRÓSTATA

El cáncer de próstata es más frecuente en personas de edad avanzada, aunque también puede aparecer en hombres más jóvenes. Es importante por ello realizar un estudio y exploración urológica con el fin de realizar una detección temprana del tumor. El PSA es el marcador más utilizado para determinar la probabilidad de presentar un cáncer de próstata.

Igualmente, el tacto rectal es una exploración urológica básica para detectar un posible cáncer de próstata. Actualmente la resonancia magnética multiparamétrica (RM) es considerada la prueba de imagen que más información nos aporta de la próstata y de la presencia de un posible tumor a este nivel. Una vez establecida la sospecha (por PSA, por tacto rectal o por RM) se debe realizar una biopsia prostática para confirmar o descartar el tumor.

¿Cómo detectamos el cáncer de próstata? Con la Biopsia Prostática

Es una prueba que se realiza introduciendo un transductor ecográfico por el ano. A través de este y previa anestesia local, se introduce una aguja fina por la que se obtienen pequeñas muestras de la próstata. Es normal que tras la realización de esta prueba pueda orinar sangre o bien aparecer sangre en las heces durante varias semanas. Si aparece fiebre debería acudir a servicio de urgencias externas.

Si se confirma el diagnóstico, lo primero que usted debe conocer es que “el cáncer de próstata no suele ser un tumor muy agresivo” en la mayoría de las ocasiones. Su crecimiento suele ser lento, de tal manera que si se diagnostica en pacientes de edad avanzada, los pacientes no suelen fallecer por la evolución del tumor si no por otra causa.

Es importante determinar si el cáncer se encuentra localizado en la próstata o bien se ha extendido fuera de la próstata. Para tumores localizados en la próstata los tratamientos disponibles son: vigilancia activa, prostatectomía radical, radioterapia externa y braquiterapia.

¿Cómo lo tratamos? con la Vigilancia Activa y otros tratamientos

Es una forma de tratamiento cada vez más realizada para tumores poco agresivos y muy pequeños. Consiste en realizar un seguimiento, pero sin ningún tratamiento agresivo inicialmente.

Si en algún momento del seguimiento las condiciones del tumor se modifican es en ese momento por el que se opta por un tratamiento radical.

Tratamientos radicales

  • La prostatectomía radical consiste en la extirpación completa de la próstata y de los anejos que la rodean. Con la cirugía se evitan complicaciones posteriores del tumor.
  • La radioterapia externa consiste en la emisión de radiación externa sobre la próstata y la braquiterapia en la inserción de unas semillas radiactivas en el interior de la próstata.

Todas estas modalidades de tratamiento son efectivas y tienen la intención de curar el tumor de próstata.

Tratamientos hormonales para el cáncer de próstata

En caso de que el tumor se encuentre extendido fuera de la próstata el tratamiento es con hormonas inicialmente. El cáncer de próstata es hormonodependiente, es decir, la hormona masculina, la testosterona es fundamental para su desarrollo. Para frenar el desarrollo del tumor, no para curarlo, existen unas inyecciones que se administran cada 3-6 meses que lo que hacen es disminuir la producción de testosterona.

Actualmente han aparecido nuevos tratamientos hormonales por vía oral, abiraterona y enzalutamida que han mejorado la calidad de vida y la supervivencia en estos pacientes. En fases más avanzadas puede utilizarse también la quimioterapia.